domingo, 26 de junio de 2016

Entrevista a León E. Bieber — inmigración judía a Bolivia


Realizada el domingo, 31 de mayo del 2016, en la XVII Feria Internacional del Libro de Santa Cruz de la Sierra.

 El Dr. León E. Bieber es un historiador boliviano de origen judío. Ha sido docente de Ciencias Políticas en la Universidad Autónoma Gabriel René Moreno (UAGRM). En esta edición de la Feria del Libro, presentó su nueva publicación: ‘Dr. Mauricio Hochschild. Empresario minero, promotor e impulsor de la inmigracion judia a Bolivia’.

Cuéntenos un poco acerca de la inmigración hebrea hacia nuestro país.

 Cuando esta comunidad llegó a Bolivia, entre el ’38 y el ’40, se calcula que eran  más o menos 8000; ellos escaparon de la Alemania Nazi. No se sabe exactamente cuántos, pero yo calculo que fueron unos 8000. Entonces, es un fenómeno que se conoce muy poco en Bolivia. De repente, estos judíos se convirtieron en la comunidad extranjera más grande en Bolivia, no había más. Los siguientes eran alemanes veteranos, que eran tal vez 1500. Y de esos 8000, hoy no queda prácticamente casi nada, porque después del ’45 se han vuelto a ir. Hay descendientes de los judíos.

¿Por qué cree  que Bolivia ha sido uno de los países con menor inmigración judía en América Latina?

 Lo que pasa es que el año ’33, Hitler sube al poder, y a poco de eso empieza un terrible antisemitismo. De ahí, todos los judíos se empezaron a ir de Alemania, de Europa, etc. Y cada vez más países le cerraban las fronteras a la inmigración judía, no querían tener judíos en el país. Entonces, aconteció una cosa muy rara: en junio de 1938, el gobierno de Busch abre las fronteras a la inmigración judía, y por eso llegaron tantos judíos a Bolivia. Hubo solo 2 países a esa altura donde todavía iban judíos: a Bolivia y a la República Dominicana. Iban también a otros países, pero era ya muy restricta la posibilidad de ir, y por eso llegaron tantos judíos a Bolivia. Pero no era la mayor comunidad, en Argentina siempre hubo más judíos, en Brasil también, pero Bolivia se volvió un país importante de judíos por esta inmigración del ’38 al ’40.

¿Qué cree que fue lo que motivó a Germán Busch a proceder con esta medida?

 Esa es una pregunta maravillosa, solo hay especulaciones. Busch creía que lo que necesitaba Bolivia era gente que venga de Europa. Él era camba; bueno, era hijo de alemán y de una mujer camba. Él estaba convencido de que traer europeos al país significaba progreso, avance, adelanto. Esa es una razón por la que seguramente Busch decidió permitir a los judíos venir a Bolivia. Después, no se sabe exactamente por qué, pero hay otra hipótesis. El año ’35 acabó la guerra entre Paraguay y Bolivia. Entonces, Paraguay empezó a recibir judíos también para asentarlos en el Chaco, con la idea de no devolver nunca más eso a Bolivia. Hay gente que dice que una razón por la que Busch decidió también recibir a judíos era para contrarrestar esa inmigración judía del Paraguay. Pero no se sabe exactamente. Y bueno, hubo un tercer factor que es bien importante: hubo una terrible corrupción, los judíos no podían ir a ninguna parte, y estaban dispuestos a pagar cualquier precio por una visa, y especialmente el cónsul boliviano en París armó toda una red para vender visas que eran falsas. Entonces, muchos judíos llegaron con visas falsas, vendidas por estos diplomáticos bolivianos. También fue un factor, la cantidad de visas que les dieron; hay muchos factores.

Con respecto a los barones del estaño, ¿por qué cree que han sido demonizados por la Historia Oficial?

 Yo creo que porque es más fácil siempre pintar blanco y negro. Es mucho más fácil decir “lo bueno y lo malo”. Entonces, en vez de tener una idea diferenciada de lo que fueron los barones del estaño, era mejor decir “ellos son los malos, los enemigos, la antipatria”. Hoy hace lo mismo este gobierno, “el imperialismo, Estados Unidos, etc.”. Es siempre más fácil hacer eso, decir: “Hay los malos, y nosotros somos los buenos”, esa fue una razón. Ahora, hubo razones válidas, también. Es verdad que los 3 barones del estaño explotaron a los trabajadores. Pero ellos no eran solo eso, ellos hicieron también otras cosas que se las ocultó para demonizarlos.

Y en especial, en el caso de Mauricio Hochschild, ¿qué podría comentar al respecto?

 Era un caso así, a Hochschild también lo demonizaron. Él tenía ideas brillantes para el desarrollo de Bolivia: fue el que negoció con Busch la medida de hasta 30,000 judíos. Él era un alemán judío, pero no vino en esta ola, vino en los años ’30 ya a Bolivia. Él negoció con Busch esa ola inmigratoria justamente con esa idea de asentar a los judíos en el agro y desarrollar la agricultura boliviana. Esa era la idea de Hochschild. Él tiene una serie de planes progresistas, era un empresario, en realidad. Después, el destino… Primero, casi lo fusilan, el mismo Busch casi lo fusila a Hochschild. No lo hizo porque hubo una oposición terrible en el seno del gobierno. “No podemos matar a un hombre así, vamos a tener problemas internacionales”. Y después lo raptaron los del gobierno de Villarroel, y cuando salió del rapto, él decidió no volver nunca más a Bolivia, se fue y no volvió nunca más a Bolivia.

¿Cuáles fueron los mayores aportes judíos aquí en el país?

 En cuanto a los libros de ‘Los Amigos del Libro’, ya no hay hoy prácticamente estos libros. Era la mayor editorial que tenía Bolivia, y fue creada por un inmigrante judío alemán llamado Werner Guttentag. Lo que ha hecho Guttentag es una cosa impresionante, realmente. Su labor en la literatura, en la recopilación de bibliografías, no hay nadie que haya hecho eso, como el millonario Guttentag. Entonces, uno de los grandes aportes es el suyo, él debe haber muerto hace 3 o 4 años, vivía en Cochabamba.

 Después, otro gran aporte, que tampoco no sabe nadie casi hoy: un judío que vino de Chequia, de Checoslovaquia, Erich Eisner. Él creó la Orquesta Sinfónica de Bolivia en los años ’40, y hay un libro ahora sobre él.

 En cuanto a los centros de Meteorología en Bolivia, con planetarios y demás, un judío también lo creó. Aquí está, en este libro, no recuerdo en este momento el nombre.

 Después, los aportes al deporte fueron inmensos de los judíos. En los años ’40, ’50. Por ejemplo, el campeón de ajedrez durante una década más o menos, fue un judío alemán que representaba a Bolivia en torneos internacionales.

 A los judíos, en realidad, les estaba prohibido ejercer la profesión de médico, porque llegaban más o menos unos 200, 300 médicos en esta obra inmigratoria. Y, se dice (debe ser verdad) que se tenía miedo que si estos médicos ingresaban a la carrera de Medicina, con una formación superior a la de los bolivianos, iban a ser una competencia muy seria para los bolivianos. Esas presiones llevaron a que los gobiernos les prohibieran a los judíos ejercer su profesión de médicos en ciudades capitales. Ellos podían ejercer en el campo y en pequeñas provincias. A pesar de eso, el que formó la escuela del Cáncer en Bolivia fue un médico judío, también en Sucre; uno de los ginecólogos más grandes de Bolivia. Ha habido muchísimos médicos que han aportado también mucho a pesar de que les estaba prohibido ejercer la profesión.

 En el estadio de fútbol de Cochabamba, ahí en un lugar hay una plaqueta, que según entiendo, existe hasta el día de hoy; eso lo hizo también un judío. Aquí lo tengo, al final así termino el libro yo. Él creó la primera escuela de fútbol para niños de la calle. Enrique Happ se llamaba él; no sé si todavía existe su escuela de fútbol. Ese también fue un gran aporte para que los niños no estén en la calle, y era una escuela grande en Cochabamba, y esa plaqueta debería estar todavía ahí, es su agradecimiento a Bolivia por lo que lo recibieron a él. Él creó una escuela de fútbol que se llama Enrique Happ, no creo que exista.

 Después, por ejemplo, el campeón de automovilismo en Bolivia: eran dos, Willy Bendeck era uno, y su contrincante era Dieter Hubner, que ahora cumplió 70 años. A veces ganaba Bendeck, de ascendencia árabe, y Hubner era alemán judío. Es bien interesante cómo empezó su carrera de automovilista: él trabajaba para una empresa de radios, entonces tenía que ir a Oruro, a Cochabamba, para vender radios. Él dijo “¡Ah! Voy a ir a Oruro, pero voy a ir en la carrera de autos”. Así empezó su carrera, y era el rival más grande de Bendeck.

 Este (señalando una foto en su libro) era un hombre muy interesante, era un judío de Alemania también, el alpinista más grande que tuvo Bolivia, no hubo quién podía competir con él. En salto de trampolín era campeón, y era además un diseñador.

 Fue (señalando otra foto) durante décadas el profesor de atletismo en Bolivia y ha ganado enormes premios porque formó a muchos atletas: Werner Schein. Trabajó durante 30 años y nunca cobró un centavo, gratis, por amor al país.

Con respecto a las instituciones, como de servicios básicos, ¿eran operadas por judíos? Por ejemplo, se dice que CRE, Saguapac, se dice que las logias las controlaron.

 ¿Quién te contó esa historia? Seguramente son teorías de la conspiración. Los judíos no tenían nada que ver con eso. Quien te lo dijo debe ser antisemita (risas), pero pregúntale si sabe de lo que estoy hablando, seguro no sabe nada. Lo que pasa es que muchos judíos que han venido a Bolivia, la mayoría, tal vez, eran comerciantes. El judío como comerciante, al igual que el árabe, es muy hábil, y lo que queda en la memoria de la gente es ese tipo de judío: el comerciante, el pudiente… pero hay judíos pobres también.

 Estos días se ha cerrado una fábrica muy grande de textiles en El Alto. Hay un lío bárbaro en este momento, porque a los obreros que trabajaban ahí no les dijeron que la iban a cerrar. Son como 200, 300 obreros que están muriendo de rabia contra el gobierno porque no les pagan, no les avisaron y les cerraron la fábrica directamente. Pero esa fábrica era manejada por judíos, la fábrica de textil más grande de Bolivia la más exitosa además. Este gobierno… no les quitó, ellos lo vendieron antes y la hundieron.

El anteaño pasado hubo una crisis con las visas israelíes, el gobierno no quería permitirles venir a Bolivia, ¿cómo percibe esta situación?

 Bueno, eso tiene que ver con otra cosa. Este gobierno es muy pro-palestino, muy pro-Irán.

Con respecto a Gualberto Villarroel, se dice que apoyaba a los nazis. ¿Cómo era su política con los judíos?

 Es difícil. Eso lo trato en este libro, la figura de Villarroel es problemática. Él simpatizaba. Por un lado están los americanos y los ingleses, y por otro los nazis alemanes, por los años ’30, ’40. Aquí odiaban la influencia americana e inglesa, por eso es que Villarroel simpatizaba con la Alemania Nazi. Pero si Villarroel era un nazi, no lo creo. Además, él, al final congenió con los norteamericanos. A medida que iba terminando la Guerra, y a medida que se hablaba de que no iba a ganar Alemania, Villarroel cambió. La historia es complicada.

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