martes, 11 de agosto de 2015

Sucre, la París de Bolivia


Imagen tomada de www.globeimages.net

 El pasado 22 de mayo, experimenté uno de los viajes más inolvidables de mi vida, con destino a una ciudad tan, pero tan hermosa, que me ha dejado con ganas de ir otra vez. Fui como parte de un trabajo en grupo para la materia de Fotografía; muchos especulábamos sobre las maneras en las que íbamos a morir en el viaje, incluso un desperfecto en la flota (bus) nos asustó, pero al final todo salió bien. A lo largo de esta entrada, narraré experiencias personales de esta visita tan peculiar de dos días, apoyándome con fotografías tomadas por mis compañeros y yo.

 ¿Por qué decidí titular a esta entrada "Sucre, la París de Bolivia? Bueno, esto surgió de dos ideas fundamentales. Una de ellas es que tanto Sucre como París constituyen ciudades capitales, la primera de Bolivia y la segunda de Francia. Otra es que, en cierto momento, una compañera comentó: "Hay muchas parejas por aquí, todo es muy romántico". No fueron esas sus palabras exactas, pero sí algo parecido, y como París es considerada por algunos "la ciudad del amor", tomé la frase de mi compañera como punto de partida para considerar a nuestra capital "la ciudad boliviana del amor".

 Conocida a veces como "La ciudad blanca" (por su arquitectura y color colonial) o "La ciudad de los cuatro nombres" (por Charcas, La Plata, Chuquisaca y Sucre), este es uno de esos "must visit" que cada país tiene en particular, y en el caso de Bolivia, es como una ventana hacia su pasado, cuando se fundó como república. "Es que aquí nació Bolivia", decía la vendedora de una tienda de recuerdos cerca de la plaza principal cuando una compañera le preguntó por qué enceraban tanto los pisos de los edificios en Sucre.

 Habíamos partido un viernes a las cinco de la tarde, y llegamos al día siguiente a eso de las cinco de la madrugada. Antes de llegar, veíamos un conjunto de luces amarillas que formaban un paisaje hermoso rodeado de cerros. Todos quedamos maravillados, y al notar la belleza de semejante "pueblo luminoso", dedujimos que estábamos a punto de entrar a Sucre.

 Cuando llegamos, salimos de la terminal para ir a un hostal cerca de la plaza principal; era de 4 estrellas, y servían desayuno gratis el primer día. Luego de comer, mi grupo, compuesto por 7 personas incluyéndome, decidió que lo mejor sería ser de los primeros en terminar el trabajo para tener tiempo de ocio después y poder disfrutar de la ciudad. Fue la mejor decisión de todas, porque al finalizar el viaje oí que varios compañeros decían que no tuvieron tiempo de ir a tal o cual lugar porque tardaron bastante en sacar las fotografías que había pedido el docente.

 Pero bueno, a continuación seguiremos el viaje cronológicamente, clasificándolo por los lugares visitados: