domingo, 19 de julio de 2015

¿Qué representa el juicio en La Haya para Bolivia?


 A través de Internet, principalmente de Facebook, son comunes los memes que hacen alusión al hecho de que Bolivia no tiene mar, ridiculizándolo y hasta utilizando el sarcasmo basado en el famoso "surf boliviano". Estas manifestaciones del humor son válidas, graciosas e incluso simpáticas. Sin embargo, es menester que, fuera de toda broma que se pueda hacer respecto al tema, tengamos un panorama claro de la situación que vive hoy en día este país en el ámbito internacional, particularmente con respecto a Chile.

 La pregunta fundamental que se responderá a lo largo de estos párrafos es "¿qué representa el juicio en La Haya para Bolivia?", y esto será mediante un vistazo a El Libro del Mar, material bibliográfico de 2014 que, principalmente, desvela los motivos por las cuales Bolivia demandó a Chile en 2013, basándose en un exhaustivo estudio histórico de las relaciones entre ambas naciones con respecto al tema marítimo.

 Este libro fue editado por la Dirección Estratégica de Reivindicación Marítima (DIREMAR), una institución estatal, y se encuentra disponible aquí. Se compone de 6 capítulos más los anexos. Personalmente, lo conseguí hace unos meses (me tocó una edición en blanco y negro), me decidí por empezar a leerlo el jueves y lo terminé ayer. Su lectura me pareció muy valiosa, porque me permitió comprender mejor cuál es la naturaleza de la demanda y en qué nos va a ayudar a los bolivianos. No obstante, hay partes en las que se redunda mucho en las palabras, cosa que probablemente se utilice para persuadir al lector, gracias a la repetición de términos y al lenguaje cortés.

 Sin más preámbulos, comencemos:


1. Antecedentes históricos y de la pérdida del Litoral boliviano


 Este capítulo rememora los límites territoriales de Bolivia desde la época precolombina de la cultura Tiwanaku. Esta pequeña parte la considero innecesaria, porque poco o nada tienen que ver las etnias nativas antes de Colón con los límites que se trazaron en América después de él, pero a lo mejor se mencionó esto debido a la orientación indigenista del gobierno.


Tras su independencia, Bolivia mantuvo su salida al mar.

 Luego, se desarrolla la historia de los límites del país a lo largo de su situación colonial como Real Audiencia de Charcas y posterior independencia de España, haciendo, naturalmente, un énfasis en que seguía teniendo acceso al mar en estas épocas. Aquí, la salida boliviana al mar comenzó como un partido (subdivisiones de las intendencias), el de Atacama, siendo después una provincia con el mismo nombre y finalmente un departamento llamado Litoral.

 Después, se estudia la segunda mitad del siglo XIX en el contexto de la Guerra del Pacífico, mencionando que los límites de esa zona (Litoral) habían sido modificados a favor de Chile en 1886, reduciendo a Bolivia desde el paralelo 25º al 24º. En esta parte, descubrí algo que no se nos había enseñado en la escuela, que era la tragedia de un maremoto cerca del Litoral, lo cual tuvo consecuencias devastadoras para la economía boliviana. De este modo, básicamente ese maremoto había sido la razón por la cual Bolivia empezó a cobrar a Chile diez centavos por quintal de salitre exportado, y este último hecho es, a su vez, considerada la razón principal para la invasión chilena al Litoral, lo cual desató la guerra (esto sí nos enseñan).

 Con un pacto de tregua y un posterior tratado en 1904, finaliza este doloroso episodio de la historia de Bolivia, donde se pierde el departamento del Litoral y por ende la salida al mar. Empero, se consideró la posibilidad de no dejar a los bolivianos sin mar, pudiendo otorgarles los territorios ocupados por Chile en Perú (Tacna y Arica).

 Considero importante referirme aquí a algo que dijo el escritor Eduardo Galeano respecto a quién quiso que se desatara esta guerra y por qué:

"Allá por 1870, un diplomático inglés sufrió en Bolivia un desagradable incidente. El dictador Mariano Melgarejo le ofreció un vaso de chicha, la bebida nacional hecha de maíz fermentado, y el diplomático agradeció pero dijo que prefería chocolate. Melgarejo, con su habitual delicadeza, lo obligó a beber una enorme tinaja llena de chocolate y después lo paseó en un burro, montado al revés, por las calles de la ciudad de La Paz. Cuando la reina Victoria, en Londres, se enteró del asunto, mandó traer un mapa, tachó el país con una cruz de tiza y sentenció: Bolivia no existe."

 Esto no se menciona en El Libro del Mar, por supuesto, ya que su objetivo no es especular, sino ir hacia los hechos documentados y objetivos. Sin embargo, es primordial que, individualmente, como lectores críticos, profundicemos sobre quiénes querían hacer que hermanos bolivianos y chilenos nos peleemos y qué intereses tenían estas personas.

2. Los compromisos de Chile para negociar con Bolivia un acceso soberano al mar


 A lo largo de este capítulo se desglosa las ocasiones en las que el gobierno chileno, ya sea a través de su presidente o embajador, ha propuesto solucionar el enclaustramiento marítimo de Bolivia, o al menos ha manifestado formalmente su intención de ello.

 Destacan aquí el encuentro de ambos países en la Liga de las Naciones (1929-1922), el intercambio de notas (1950) las negociaciones de Charaña (1975-1978), los compromisos en la OEA (1979-1983) y la agenda de los 13 puntos (2006).


El abrazo de Charaña.

 Respecto a la parte donde se habla de las negociaciones de Charaña, noté que en ningún momento se hizo referencia a Pinochet o a Banzer como "dictadores", sino más bien como "presidentes". Esto está hecho a conveniencia, porque sería contraproducente para la demanda boliviana el desprestigiar a estos dos gobernantes, siendo que todo el contexto del famoso "abrazo de Charaña" que hubo entre ellos fue, según manifestó hace tiempo un periódico nacional, el momento en que más cerca ha estado Bolivia de recuperar su mar desde la pérdida del mismo.

3. Presidentes, cancilleres y embajadores de Chile que se comprometieron a negociar con Bolivia un acceso soberano al mar


 En este capítulo se describe, brevemente, de qué manera varios diplomáticos chilenos han representado una intención significativa de dar salida al mar a Bolivia. Todo abarca desde Aníbal Pinto en 1880 hasta Sebastián Piñera en 2010.


Domingo Santa María.

 Destaca aquí la figura de Domingo Santa María, a quien se toma como influencia inicial para los mandatarios chilenos posteriores respecto a cómo debían ver la situación marítima boliviana. Su frase era: "No podemos ni debemos matar a Bolivia".

4. La demanda marítima ante la Corte Internacional de Justicia


 Este capítulo ya nos acerca más al proceso de demanda contra Chile, desde la razón por la que Bolivia se decidió por esto hasta ciertas declaraciones después de la demanda.

 Se nos explica, así, que en 2011 Evo Morales manifestó sus intenciones de acudir a un tribunal internacional para tomar en serio la reivindicación marítima. ¿Y esto por qué? Porque se dio una especie de ultimátum al gobierno chileno hasta el 23 de marzo (día del mar) para que presente de una vez una solución definitiva al enclaustramiento boliviano. Haciendo una analogía, podríamos decir que Chile era el niño Fulano y Bolivia el niño Mengano, Fulano le quitó a Mengano uno de sus juguetes, y por tanto este último le reclama y hace todo lo posible por tenerlo de vuelta, con el tiempo se cansa de insistir y amenaza a su hermano con decirle a mamá si no se lo da de una vez; entonces, Fulano no responde y Mengano decide finalmente avisarle a mamá.


Rodríguez Veltzé, Choquehuanca y Mesa, los hombres fuertes de la demanda marítima.

 Las figuras más destacables aquí son los ex presidentes Eduardo Rodríguez Veltzé y Carlos D. Mesa, habiendo sido designado el primero Agente del Estado Plurinacional de Bolivia ante tribunales internacionales y el segundo representante oficial del Estado boliviano para la difusión de la causa marítima en el mundo. En cierto modo, podríamos decir que Mesa es el Goebbels de Bolivia, con la diferencia de que no hace propaganda a favor del "líder", de Evo, sino de nuestra causa, la cual es completamente neutral desde el punto de vista político a nivel nacional. Y por otro lado, tenemos a David Choquehuanca, canciller, de quien se incluye un discurso en los anexos de este libro.

5. Las consecuencias del enclaustramiento de Bolivia



Mina de Chuquicamata, que contiene grandes reservas de cobre.

 Se podría decir que este es el capítulo final en sí, porque el siguiente ya es solo una recapitulación de la historia de las relaciones marítimas Bolivia-Chile. Aquí se exponen los campos del comercio en los que Bolivia pudo haber aprovechado el departamento del Litoral de haberlo seguido teniendo hoy en día. Los beneficios van desde el guano y el salitre hasta la riqueza ictiológica, aunque esto último solo se lo menciona en un párrafo pequeño y no se especifica qué tipo de peces hay.

 Además, se habla de las limitaciones al "libre tránsito" que tienen los bolivianos para comerciar en lo que era el Litoral boliviano, desde el problema de la autonomía aduanera hasta la paralización del ferrocarril Arica-La Paz. Es curioso, porque he visto un par de veces en las noticias que un diplomático chileno insinuaba lo inútil que era nuestro reclamo, debido a que en el Tratado de 1904 que dio fin a la Guerra del Pacífico se estipula que Bolivia tiene derecho al "libre tránsito" por el territorio del Litoral; El Libro del Mar, al parecer, desmiente que se pueda poner en práctica este punto en su plenitud.

 Finalmente, se desvela el impacto económico de la mediterraneidad en general, desde el nivel de ingresos de los países sin mar hasta la limitada inversión extranjera en los mismos.

 A simple vista, este capítulo del libro podría parecer algo confuso. "¿Cuál es el objetivo, hacer ver a los bolivianos como envidiosos del éxito de los chilenos?", seguramente te preguntarás después de leerlo, y lo entiendo, a mí también me pareció un poco extraño. Es cierto que nadie puede garantizar que si Bolivia siguiera teniendo el Litoral podría explotar con igual eficacia que Chile los recursos naturales que allí se encuentran, pero creo que el punto de todo esto es causar más impacto al lector, para que entienda la seriedad de la falta de comunicación marítima con el resto del mundo y sienta un deseo de apoyo hacia nuestra causa.

6. Cronología



La Memoria es un documento importante que fundamenta la demanda.

 Este capítulo hace simplemente un recuento de los años significativos en la historia del mar boliviano, comenzando por la constitución del Virreinato del Perú en 1542 y terminando con la presentación de la Memoria boliviana ante la Corte Internacional de Justicia el 15 de abril de 2014.

7. Anexos


Frank B. Kellogg propuso a Chile y Perú la cesión de Tacna y Arica a Bolivia.

 Esta parte es ideal para consultas de cierta profundidad, puesto que contiene reproducciones de 22 documentos, entre los que se encuentran declaraciones, discursos, tratados, comunicados, actas, memorándums y resoluciones que han hecho personajes de Chile, Bolivia, Perú y Estados Unidos, con respecto al tema marítimo.

 En los anteriores capítulos se verán referencias a pie de página que mandan al lector a los anexos, dependiendo de qué tema específico se trate en los párrafos; también hay muchas imágenes, con sus respectivas referencias en el formato de "figura tal". Para no perder el hilo de la lectura, recomiendo no posponer los anexos, sino más bien leerlos en conjunto con los otros capítulos; sé que cuesta trabajo, da flojera, a mí también me dio, pero me ayudó bastante, es solo una sugerencia.

 Algo que llama mucho la atención es el castellano antiguo del que hacen uso algunos de los primeros anexos, por ejemplo, mostrando la conjunción "i" en vez de "y", o a la palabra "estraordinario" en vez de "extraordinario", tal y como escribían los hispanohablantes hace casi dos siglos.

 Es interesante también la manera en que los diplomáticos chilenos se refieren a los bolivianos, mostrando con signos de extrema amistad y cordialidad sus deseos de dar a Bolivia una salida al mar, aunque eso los haga ver como hipócritas en la práctica, ya que no se ha llegado a ningún acuerdo hasta ahora. "Del dicho al hecho hay mucho trecho".

Y entonces, ¿qué es lo que quiere Bolivia?


 En síntesis, lo que Bolivia busca con su demanda es recordarle al mundo que Chile ha manifestado numerosas veces sus intenciones de negociar una salida al mar para ella, y que ya es hora de que este cumpla su palabra, sentándose a charlar cara a cara y no eludiendo el tema o dejándolo de lado. Muchas veces los diplomáticos chilenos han malinterpretado esto, diciendo que "el Tratado de 1904 se respeta", siendo que en ningún momento la demanda busca modificar dicho tratado.

 No se busca desprestigiar al pueblo chileno, sino recordarle a sus gobernantes que hay un problema pendiente, que tienen una obligación, y es la de no dejar enclaustrada a Bolivia. Todo esto se basa en la integración latinoamericana, en nuestros lazos como países hermanos. En Europa los nacionalismos tienen más sentido porque allá cada país tiene una identidad cultural sustentada por siglos de historia y relativa uniformidad, en cambio en América la cultura de nuestros pueblos nativos fue interrumpida por la colonización, es decir, tiene una identidad basada en la mezcla, lo cual no necesariamente es malo, sino que nos hace quedar algo idiotas a la hora de defender a muerte a nuestros países, como si en Latinoamérica todas las naciones fueran muy diferentes (o como las hipsters, "únicas y originales").

 ¿Le va a servir esto de propaganda al gobierno de Evo? Por supuesto, pero eso no debería importarnos, porque es un tema estrictamente neutral y que apunta hacia una sola cosa. No he visto, por ejemplo, a Carlos Mesa echándole rosas al presidente por haberlo designado parte de la delegación que presenta la demanda. Muchos bolivianos se fijan solo en el lado negativo de las cosas, desconfiando de todo lo que haga el gobierno incluso si eso nos beneficia como pueblo. Tienen derecho a oponerse a él, sí, pero debe ser una oposición racional, y no se debe buscar política donde no la hay. Que el gobierno haga lo que quiera después si ganamos la demanda, que se vanaglorie de haber recuperado el mar por nosotros y que desacredite a los anteriores gobiernos, nosotros somos conscientes de que esto no es una lucha por el partido oficialista, sino una lucha por Bolivia en primera instancia y por la Patria Grande en segunda.

 Que Bolivia obtenga una salida al mar será un paso más hacia la integración de nuestra región, rica en diversidad cultural y unida por la lengua castellana. No lo digo como boliviano, sino como latinoamericano, y así también estoy seguro que muchos otros desean nuestra unidad y reconciliación. Podemos hacer chistes "racistas" y "xenófobos", podemos hacer memes de burlas hacia el país vecino, pero nunca debemos olvidarnos de que somos una familia, y que debemos obrar como tal.

 Te ha hablado NintendoShyGuy y te deseo buenas noches.

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